Sobre la descentralización y otras cuestiones
Encontré este articulo leyendo sobre HAITÍ, y las palabras, las había escuchado tantas veces, ciertas frases y explicaciones me eran tan familiares que ha sido como -leer escrito de golpe- un resumen de las bases de nuestra forma de trabajar desde VIVRE desde que comenzamos.
Refleja tanto de las explicaciones sobre como funcionan las cosas, sobre los errores que se cometen y su porqué y sobre como deberian hacerse.
Apoya las explicaciones que Ismael (haitiano y Presidente de VIVRE Siglo XXI) lleva haciendo desde hace mucho tiempo sobre la DESCENTRALIZACION y reiteradas con insistencia últimamente en cada entrevista a la que acudimos referidas a la intervención por la catástrofe en Haití (prensa, televisión, radio).
Palabras, mejor dicho CONCEPTOS como DESCENTRALIZACIÓN, EDUCACIÓN, EMPOWERMENT, CULTURA, MEDIO AMBIENTE, REFORESTACIÓN, ALTERNATIVAS PARA LOS NIÑOS SOLDADO, EVITAR EL ABANDONO DE LAS TIERRAS, ZONAS QUE NO SON PUERTO PRÍNCIPE, HACER LAS COSAS PARA AYUDAR SIN PROVOCAR HUMILLACIÓN, TENER EN CUENTA LA OPINIÓN DEL PUEBLO…
Esta otra forma de proceder en la manera de enfocar la ayuda desde 2006, que compartida desde nuestra Asociación VIVRE siglo XXI -junto a las bases psicologicas en las que se sustentan la programación y desarrollo de proyectos y actuaciones- es fundamental Y HA SIDO LA BASE DE TODOS LOS TRABAJOS Y PROYECTOS QUE SE DESARROLLAN EN TODOS LOS AMBITOS y es la que no se puede perder de vista para lograr la adecuación respecto a la reoganización y reconstrución de los diferentes servicios que se desarrollen a partir de ahora en el pueblo haitiano, debiendo facilitarsele y potenciar la recuperación y mantenimiento de la integridad cultural y personal del pueblo haitiano.
SUPONGO que algunas de estas reflexiones estan en la mente de muchos personas cuando ven como van sucediendo las cosas día a día y han tenido la oortunidad de conocer la historia del pueblo haitiano:
…”El 12 de enero de 2010, un seísmo de inusitada violencia golpeó nuestro país con dramáticas consecuencias sobre la población de muchas comunidades de los departamentos del oeste, sudeste y del conjunto del país. Este terremoto, de magnitud 7,3 en la escala de Richter y su sucesión de pérdidas irreparables han enlutado nuestro país causando un dolor insoportable. Sin duda este drama que hoy nos afecta es uno de los más graves de toda nuestra historia y la causa de un profundo traumatismo que marcará el siglo 21 haitiano.
Los cálculos parciales que se han proporcionado hasta ahora tratan de explicar una terrible e indescriptible realidad, es decir, el horror que hemos vivido durante esos interminables 35 segundos que, el 12 de enero, han arrancado un pesado tributo de dolor y lágrimas. Más de 150.000 muertos, 500.000 heridos, más de un millón de personas sin techo, decenas de miles de amputados, más de 300.000 personas refugiadas en la provincia, más de tres millones de siniestrados y devastados que, en un minuto han visto transformarse sus vidas, sus familias y sus sociedades para siempre. Una sociedad entera traumatizada, y en el terror permanente de probables réplicas o de un nuevo seísmo.
Todas nuestras organizaciones están profundamente conmocionadas por este acontecimiento. Hemos perdido familiares próximos, camaradas de trabajo, hijos, jóvenes, profesionales llenos de promesas, de sueños y de capacidad, edificios, equipos, herramientas de trabajo y una inmensa cantidad de documentación basada en más de 30 años de experiencias colectivas con las organizaciones y las comunidades de base. Las pérdidas son inmensas e irreparables.
Pero a pesar del dolor de todos nosotros, ahora es indispensable reflexionar sobre lo que nos ha ocurrido y aprender las lecciones de esta trágica experiencia y buscar las orientaciones que nos permitirán continuar sin descanso nuestro trabajo de construcción de otro país capaz de vencer el ciclo de hundimiento y dependencia y de colocarse a la altura de los sueños de emancipación universal de sus fundadores y de todo el pueblo haitiano.
La dimensión del desastre, sin duda, está ligada a la naturaleza del Estado de nuestro país, una herencia histórica colonial y neocolonial y la implantación de las políticas neoliberales durante las tres últimas décadas. La hipercentralización en torno a “la República de Puerto Príncipe”, decidida por la ocupación norteamericana de 1915, ha sido, sin lugar a dudas, uno de los factores determinantes. Y particularmente la absoluta liberalización del mercado inmobiliario que ha abierto un espacio a la desenfrenada especulación de los filibusteros de todos los pelajes.
Nos sentimos muy conmovidos por el extraordinario impulso de solidaridad manifestado por la población de la zona metropolitana que, durante los tres primeros días siguientes al siniestro ha sabido responder por medio de la autoorganización, construyendo 450 campos de refugiados que han contribuido a salvar a miles de personas prisioneras entre los escombros y han hecho posible la supervivencia de 1.500.000 personas gracias al reparto comunitario de todos los recursos disponibles (alimentos, agua, ropa…) ¡Honor y respeto a la población de Puerto Príncipe! Estos mecanismos espontáneos de solidaridad deben jugar un papel esencial en el proceso de reconstrucción y de re-conceptualización del espacio nacional.
Dirigimos esta carta a nuestros compañeros y a las diferentes redes nacionales e internacionales de las que formamos parte para informarles de las iniciativas que hemos emprendido y de nuestros objetivos a corto, medio y largo plazo.
…En cuanto a la situación de urgencia, estamos tratando de organizar centros de servicios de barrios. Uno de ellos, situado en el número 59 de la avenida Poupelar, en los locales de una escuela popular dirigida por la organización SAJ/VEYE YO (Solidaridad Ant Jèn) ya es totalmente operativo. Acoge alrededor de 300 personas a las que se proporcionan alimentos dos veces al día, y abrigo en tiendas de campaña. El centro proporciona también consultas, medicamentos y acompañamiento psicológico. Estos servicios se ofrecen también a las personas instaladas en campos de refugiados formados espontáneamente en la zona. Este centro funciona gracias al apoyo de un equipo de profesionales haitianos voluntarios (GRIDAD DEGRIDADmédicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales) apoyados por médicos alemanes de la organización de socorro Cap Anamur. Estamos tratando de establecer centros similares en otros barrios de la zona metropolitana que han sido castigados duramente por el terremoto y en los que todavía no existe ningún tipo de servicios de esta naturaleza. Se instalarán cuatro en los barrios de Carrefour (Martissant, Fontamara) y de Gressier. Contamos con la solidaridad de todos nuestros compañeros para asegurar su funcionamiento con eficacia…
…de la intervención humanitaria que no respeta la dignidad de las víctimas y que se inscribe en el marco de un proceso de fortalecimiento de nuestra dependencia. Solicitamoººs una ayuda humanitaria adaptada y respetuosa de nuestra cultura …
Para terminar, queremos saludar el extraordinario impulso de generosidad de la opinión pública mundial con la tragedia que vivimos. Estamos agradecidos y creemos que es el momento de inventar una mirada nueva sobre nuestro país que permita construir una auténtica solidaridad, ausente de reflejos paternalistas de piedad y de inferiorización. Hemos de trabajar para mantener este vigoroso impulso de solidaridad más allá de los efectos del momento y de la competencia mediática.
La respuesta a la crisis prueba que, en ciertas situaciones, los pueblos del mundo pueden ver más allá de las lecturas apresuradas guiadas por estereotipos y por el sensacionalismo.
Teniendo en cuenta la dimensión de la catástrofe, la ayuda humanitaria masiva es indispensable, pero debe estructurarse articulándose con una visión diferente del proceso de reconstrucción.
…También queremos manifestar nuestra ira y nuestra indignación ante la instrumentalización que se ha hecho de la crisis haitiana para justificar una nueva invasión de 20.000 marines norteamericanos. Denunciamos el riesgo de lo que puede convertirse en una nueva ocupación militar por tropas norteamericanas, la tercera de nuestra historia. Claramente forma parte de la estrategia de remilitarización de la cuenca del Caribe en el marco de la respuesta del imperialismo norteamericano ante la progresiva rebelión de los pueblos del continente ante la globalización neoliberal. Se inscribe también en una estrategia de guerra preventiva frente a un eventual estallido social en un pueblo aplastado por la miseria y que se encuentra en una situación desesperada. Denunciamos el modelo aplicado por el gobierno norteamericano y la respuesta militar frente a una trágica crisis humanitaria. La toma del aeropuerto Toussaint Louverture y otras infraestructuras estratégicas del país ha servido para privar al pueblo haitiano de una parte de las contribuciones procedentes del CARICOM, de Venezuela y de ciertos países europeos. Denunciamos el método adoptado y nos negamos a que nuestro país sea transformado en una nueva base militar…
…Estamos convencidos, como ya nos lo habéis manifestado, de que continuareis apoyando nuestro trabajo y nuestros combates para la construcción de una alternativa nacional cuyo objetivo es el renacimiento de nuestro país, sometido hoy a la prueba de una horrible catástrofe y que lucha por salir del ciclo de la dependencia…
reflejo del sentimiento de organizaciones haitianas y publicado en tercera información.

Esther Moreno Arroyo
Fundadora y Secretaria General
Psicóloga Multiculturalidad
Vivre Siglo XXI



